»Dios amó tanto a la gente de este mundo,
que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no
muera, sino que tenga vida eterna.


sábado, 24 de marzo de 2012

miel san marcos en vivo avivamiento






Con los siguientes temas:





  1. Eres Dios
  2. Avivanos
  3. Música del Cielo
  4. Tu Presencia
  5. Regocíjate oh moradora de Sión
  6. El Santo de Israel
  7. Hay libertad
  8. Levántate Señor
  9. Vino Celestial
  10. Cuando Pienso
  11. Solo (Barería)
  12. Grande y fuerte
  13. Exáltate Señor
  14. Vivo para adorarte
  15. Asombrado estoy de Ti
  16. Doxología
  17. Gorifìcate
  18. Todo es para El
  19. Canto, danzo, salto
  20. Yo venceré
  21. Anhelo màs de Ti
  22. Desciende
  23. Yo creo
  24. Que brille Jesús


El enlace de descarga es:



hijos de dios    mensajes de aliento, devocionales cristianos, mensajes cristianos
Adán… engendró un hijo a su semejanza.
¿Quién hará algo limpio de lo inmundo?

He aquí, yo nací en iniquidad, y en pecado me concibió mi madre.
Y El os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Sabemos que la ley es espiritual, pero yo soy carnal, vendido a la esclavitud del pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago. Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.
Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores.
Porque si por la transgresión de uno murieron los muchos, mucho más, la gracia de Dios y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo, abundaron para los muchos.
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte.
A Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Gen. 5:3 Job. 14:4 Sal. 51:5 Ef. 2:1,3 Ro.7:14,15,18; 5:12,19; 5:15; 8:2,1 I Co. 15:57